Mi trabajo en psicoterapia individual se dirige a personas adultas que desean comprenderse mejor, afrontar momentos de sufrimiento psicológico o iniciar un proceso de transformación personal.
Trabajo desde un enfoque integrador que articula distintas corrientes psicológicas: la psicología cognitivo-conductual, la sistémica, el enfoque humanista y también las raíces del pensamiento psicoanalítico. Esta perspectiva me permite adaptar la intervención a cada persona, su historia, su estructura psíquica y sus objetivos terapéuticos.
También acompaño a parejas que desean mejorar su comunicación, resolver conflictos o reencontrarse emocionalmente. La terapia de pareja es una oportunidad para comprender las dinámicas vinculares, revisar patrones que generan malestar y construir nuevas formas de relación más conscientes, sanas y equilibradas.
Mi propósito es ofrecer un espacio confidencial, cuidado y riguroso, donde puedas trabajar en profundidad sobre aquello que te afecta o te limita, y dar lugar a procesos de cambio reales y sostenibles.
Más allá del diagnóstico, mi enfoque parte de la comprensión profunda del malestar, en su contexto vital y relacional. La terapia se convierte en un espacio de escucha activa, análisis, simbolización y construcción de sentido. En muchos casos, también trabajamos sobre los vínculos tempranos, los mandatos familiares y las dinámicas repetitivas que siguen presentes en la vida actual.
El objetivo no es simplemente “eliminar síntomas”, sino promover una transformación auténtica, desde el conocimiento personal y el fortalecimiento del aparato psíquico.